Optimizacion y Vitalidad

17 de febrero de 2025, Harish, Israel

Hace siete meses inicié un camino de transformación en mi salud y bienestar. Todo comenzó con una reflexión de mi médico: “Las comidas ya tienen sal; al agregar más, solo estás envenenando tu cuerpo en pequeñas cuotas”. En ese momento, aunque mis índices de salud eran buenos, sentía que no era suficiente. No basta con tener valores dentro del rango normal si no se acompaña de vitalidad, energía y un bienestar integral.

Desde entonces, me propuse hacer cambios progresivos en mi estilo de vida, eliminando hábitos perjudiciales y adoptando estrategias más saludables. Ahora, después de meses de ajustes y aprendizaje, quiero compartir con ustedes los avances y cambios que han marcado una diferencia significativa en mi salud.

Evolución en mi salud y hábitos

1. Presión arterial y pulso: Uno de mis mayores logros ha sido la estabilidad en mi presión arterial. Con cambios en mi alimentación y actividad física, mis niveles se han mantenido en rangos óptimos, reduciendo mi dependencia de la medicación. Mi presión arterial actualmente es de 117/78 y mi pulso ha disminuido a 65, lo que refleja un mejor funcionamiento cardiovascular y una mayor relajación en mi día a día.

2. Crecimiento del cabello y piel más saludable: Fui al dermatólogo, quien me recetó finasteride para fortalecer el crecimiento del cabello. Además, me coloco cremas en las mañanas y noches para el rostro y las ojeras. He notado que mi cabello ha crecido en zonas calvas, ha ganado fuerza y grosor. Este cambio lo atribuyo a la combinación de una dieta más natural, rica en antioxidantes, y a la eliminación de productos ultra procesados.

3. Alimentación consciente: He adoptado una alimentación más alineada con la dieta mediterránea, eliminando productos industrializados. Ahora consumo:

  • Más verduras y frutas frescas.
  • Aceite de oliva extra virgen como principal fuente de grasa.
  • Pescado y frutos secos ricos en omega-3.
  • Carnes magras y proteínas de calidad.
  • Vitaminas como aceite de pescado, antioxidantes y colageno.

Además, he dejado completamente el consumo de alimentos que me producían acidez, como plátanos maduros y dulces procesados.

4. Energía y vitalidad: Uno de los cambios más notables ha sido el aumento en mis niveles de energía. Al caminar tres veces por semana, dormir mejor y reducir el consumo de sal y azúcares añadidos, me siento más ligero, con mayor capacidad de concentración y un mejor estado de ánimo.

5. Peso y medidas: Mi peso ha bajado de 85.5 kg a 83 kg, y mi cintura se redujo de 104 a 94 cm. No es solo un número en la balanza, sino una señal de que mi cuerpo está respondiendo a los cambios, reflejando una mejor condición física y bienestar general.

6. Deporte: Por años entrene muy fuerte, hoy ya no es necesario y me genera demasiado cansancio y tiempo de recuperacion, he mantenido la rutina de 2 a 3 veces a la semana caminar una hora, hacer flexiones de brazos de 10 a 15 repeticones , sentadillas 10 repeticiones y elongaciones dinamicas, varias veces a la semana, colgarme y avanzar en las barras horizontales, siempre atento a mi cuerpo si se siente bien hago mas, si se cansa paro, si siento una molestia descanso, en las mañanas al despertar hago 5 minutos de estiramientos y ejercicios para despertar bien. Solo, el cuerpo aumenta las cantidades y la resistencia.

Reflexión y camino a seguir

La búsqueda de un envejecimiento saludable es un camino flexible, fluido, casi una baile con la musica que mas te gusta, para el que tiene paciencia, proposito y ama su vida, por eso antes de iniciar este proceso debes reflexionar, sacar lo que te hace daño o quienes lo hacen, dejar los habitos que te agotan y sobretodo encontrar lo que te genera energia, vitalidad, lo que te hace vibrar y te llena de vida.

En estos meses, he aprendido que pequeños ajustes generan grandes impactos a largo plazo. Más allá de la alimentación y el ejercicio, hay un componente espiritual clave: la gratitud.

Vivir en Israel ha sido una bendición, pero también un desafío. Mi motivación para cuidar mi salud proviene del deseo de estar presente para mi esposa y mis hijos, en un país donde no tenemos familia cercana. Quiero disfrutar cada día con ellos con plenitud y fortaleza.

¿Y tú? ¿Qué hábitos has implementado para mejorar tu salud y bienestar? ¿Cuáles han sido tus mayores desafíos y logros en este camino? Comparte tu experiencia y sumémonos juntos a este proceso de transformación y vitalidad. Cada paso cuenta y podemos aprender unos de otros.

El tiempo es el mayor regalo que tenemos, y juntos podemos descubrir cómo aprovecharlo al máximo.

Ariel Markovits

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