Boric y su complicidad con el terrorismo: Un llamado urgente a defender nuestra patria

Una vez más, Gabriel Boric se ha puesto del lado equivocado de la historia, y esta vez de forma descarada. Sus recientes declaraciones condenando a Israel y calificándolo de «chacales» son no solo una falacia, sino una demostración clara de su simpatía con el terrorismo de Hamás. Resulta indignante que el presidente de Chile, en lugar de condenar abiertamente a Hamás por rechazar continuar el alto al fuego y persistir en sus actos de barbarie, decida atacar a Israel, la única democracia en Medio Oriente que lucha por proteger a sus ciudadanos.

Boric miente descaradamente al pretender que la culpa de la violencia recae solo en Israel. Hamás es el verdadero culpable de esta tragedia. Este grupo terrorista ha dejado claro, una y otra vez, que no busca la paz, sino la destrucción del Estado de Israel. Fueron ellos quienes rechazaron los esfuerzos internacionales por extender un alto al fuego que hubiera permitido salvar vidas inocentes. Sin embargo, en lugar de condenar esta intransigencia terrorista, Boric prefiere atacar a Israel, ignorando el dolor de las víctimas del terrorismo y la constante amenaza que sufren sus ciudadanos.

Resulta inaceptable que mientras Chile enfrenta una crisis económica galopante, inseguridad creciente y un descontento social cada vez más evidente, Boric continúe desviando su atención hacia conflictos ajenos. Su papel como presidente es trabajar por los chilenos, defender nuestra seguridad, mejorar la educación, impulsar el crecimiento económico y combatir la delincuencia. En lugar de eso, se dedica a promover una agenda ideológica que solo favorece a grupos extremistas y pone en riesgo nuestras relaciones internacionales.

Chile no puede seguir permitiendo que sus autoridades estén más preocupadas de servir a agendas foráneas que de proteger los intereses nacionales. Boric debe dejar de jugar a ser un activista internacional y ponerse a trabajar de una vez por todas por nuestra patria. Chile está pagando un precio altísimo por tener un presidente que se niega a enfrentar los verdaderos problemas del país. Cada día que Boric dedica a atacar a Israel o a respaldar causas que no le competen es un día perdido en la lucha por resolver la inseguridad en las calles, el deterioro de la economía y el estancamiento del sistema educacional.

Los chilenos no podemos quedarnos callados ante esta irresponsabilidad. Exijamos que Boric se dedique de una vez por todas a trabajar por el bien de Chile. Su mandato no es una tribuna para promover ideologías radicales ni para respaldar al terrorismo. Su mandato es defender nuestra patria, y en eso está fracasando rotundamente.

Que Dios Bendiga a Chile

Ariel Markovits

Pre Candidato a Diputado Distrito 6

Partido Republicano de Chile

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