El valor innegable de nuestra militancia

Estamos en un punto de inflexión histórico. A las puertas de nuestras elecciones internas, no podemos darnos el lujo de mirar este proceso como un simple trámite o una disputa de cargos. La realidad afuera es brutal y la amenaza es clara: si no profesionalizamos nuestro trabajo hoy, la izquierda fanática no solo va a volver, sino que no va a soltar el poder por muchos años más.

No nos engañemos. La izquierda radical cometió errores, se atragantó con su propia soberbia ideológica y sufrió grandes derrotas electorales. Pero ellos aprenden muy rapido, su inoperancia en gobernar la suplen muy bien con un profesionalismo verbal y capacidad inmensa de ganar las elecciones. Tienen una maquinaria aceitada de cuadros políticos, formación en las universidades y una presencia territorial voraz. Si nosotros aflojamos el tranco, si caemos en el relajo de creer que la gente nos va a votar por inercia, nos van a pasar por encima. Y esta vez, vendrán a refundar el país sin los frenos de mano que tuvieron antes pero de manera mas camuflada y paso a paso nos tejeran una teleraña ideologica muy dificil de salir.

Las autoridades abren camino, pero las bases ganan la guerra

Hay que decirlo con todas sus letras: nuestras actuales autoridades nacionales y parlamentarias están dando batallas campales en el Congreso y en los medios de comunicacion contra un aparato estatal que la izquierda hipertrofió. Su liderazgo es fundamental y abren las puertas del debate público con coraje.

Pero los generales no ganan las guerras solos. Los verdaderos gigantes de la politica mas profesional son las bases, la militancia de a pie, el dirigente territorial.

Son las bases los que dan la cara en la junta de vecinos cuando el viento está en contra. Son los profesionales calificados de región que le ganan la jugada a la burocracia local. Son los militantes que juntan las firmas en un terreno hostil de desconfianza a la politica los que convencen al vecino desencantado. La militancia de nuestro sector tiene un valor, un coraje y una capacidad técnica que ya se quisiera cualquier otro partido de Chile.

El problema es que la política de palacio a veces olvida que las batallas no se ganan desde un aire acondicionado en Santiago. Se ganan en el barro y con la gente.

La receta para una victoria duradera: Orgullo, Músculo y Profesionalismo

Para cerrar la puerta definitivamente al fantasma del radicalismo y garantizar que las ideas de la libertad, la seguridad y el orden gobiernen a Chile por las próximas décadas, tenemos que ponernos a la altura del desafío:

Blindar el territorio con nuestros mejores talentos: No más improvisación. Las bases no están para hacer el trabajo sucio y después ver cómo los espacios de decisión se llenan con independientes de escritorio que se asustan al primer apretón mediático. Necesitamos a nuestros mejores militantes y profesionales formados, capacitados y desplegados en cada rincón.

Hacer valer el peso de la militancia: Hay que alimentar el orgullo de pertenecer a este proyecto. El militante de nuestro partido tiene que sentirse respaldado, valorado y proyectado. Si la izquierda fomenta el fanatismo, nosotros debemos fomentar la excelencia y la lealtad mutua.

Sentido de urgencia total: Gobernar no es administrar la crisis; es ganar la batalla cultural y social en la calle. Cada día que no estamos organizados, le regalamos terreno a la ultraizquierda.

El amor a la patria y la posibilidad a que nos destruyan el país que tanto nos costó construir debe ser el motor que nos mueva a la acción. El orgullo de saber que somos la única fuerza capaz de darle certeza y paz a las familias chilenas debe ser la bandera que nos una.

A nuestras autoridades: sigan adelante con fuerza, que aquí hay un ejército de bases listo para el combate.

A nuestras bases: levantemos la cabeza, hagamos valer nuestro trabajo y no cedamos ni un solo metro de cancha.

Que Dios Bendiga a Chile

Etiquetas:

Up next:

3 respuestas a «El valor innegable de nuestra militancia»

  1. Avatar de Pablo Weiss Nicolet
    Pablo Weiss Nicolet

    excelente análisis; es necesario que lo leamos con atención y sigamos los consejos allí explicados 🥇

    Le gusta a 1 persona

  2. Avatar de Natalia López Pizarro
    Natalia López Pizarro

    Maravillosa Reflexion; gobernar no es administrar la crisis, es ganar la batalla cultural. Eso requiere personas formadas, capacitadas y con pasión real de llevar nuestros principios con la premisa de mejorar nuestro país!!

    Le gusta a 1 persona

  3. Avatar de Ana Maria Reynolds
    Ana Maria Reynolds

    excelente análisis.

    son los militantes quienes hacemos el trabajo efectivo, en terreno.

    si no lo hacemos bien , tendremos un futuro bastante tenebroso, contrario a nuestros principios y valores que todos compartimos.

    Le gusta a 1 persona

Deja un comentario